Escribime
Una herramienta de la terapia

El síntoma, la punta del iceberg

A veces llegamos a terapia mirando solamente lo que está en la superficie: ansiedad, angustia, exigencia, miedo, enojo, dificultad para poner límites, problemas en un vínculo o esa sensación de “no sé qué me pasa”.

Pero eso que vemos es apenas la punta del iceberg.

Lo que se ve

  • Síntoma
  • Conducta
  • Emoción
  • Dificultad actual

Lo que también está ahí

  • Historia
  • Trauma
  • Heridas
  • Creencias
  • Mandatos
  • Miedos
  • Duelos
  • Emociones no expresadas
  • Formas aprendidas de protegernos

Debajo puede haber mucho más: experiencias de vida, heridas, traumas, emociones que no pudieron expresarse, creencias familiares, mandatos sociales, exigencias, miedos, duelos y formas de aprender a sobrevivir que alguna vez tuvieron sentido.

Muchas veces tampoco mostramos todo esto hacia afuera. Aprendemos a funcionar, a seguir, a cumplir, a aparentar que estamos bien, mientras una parte de nuestra historia permanece debajo de la superficie.

Por eso, en terapia utilizamos esta metáfora para poder preguntarnos:

¿Qué hay debajo de lo que hoy me pasa?

No se trata solamente de hacer desaparecer el síntoma. Se trata de comprenderlo, escuchar qué intenta expresar y acercarnos con más compasión a aquello que lo sostiene.

Porque cuando podemos comprender de dónde viene lo que sentimos, empezamos también a construir nuevas formas de relacionarnos con nosotros mismos.

Lo que vemos es solo una parte de la historia. Debajo hay mucho más.

Armá tu iceberg

Arrastrá o tocá cada palabra.

Lo que se ve

Lo que está debajo

Arrastrá cada palabra adonde sientas que va, o tocala y elegí. Si ninguna te nombra, escribí la tuya.

Lo que escribas queda en tu pantalla: no se guarda ni se manda a ningún lado. Si cerrás la página, se borra.